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Comprar un Pomerania puede ser una decisión llena de ilusión. Es difícil no enamorarse de un cachorro de Pomerania cuando vemos ese pequeño rostro, su expresión despierta y ese espectacular manto que parece convertirlo en un auténtico peluche. Sin embargo, antes de comprar un Pomerania es importante mirar mucho más allá de su aspecto.

El Pomerania es un perro maravilloso, inteligente, vivaz y muy cercano a su familia, pero también es una raza con unas necesidades particulares que conviene conocer antes de tomar una decisión. Tener un Pomerania no consiste únicamente en darle cariño, comida y llevarlo al veterinario cuando enferma. Su educación, su alimentación, su piel y, especialmente, el mantenimiento de su característico doble manto requieren constancia.

Un Pomerania necesita cuidados durante toda su vida

Una de las primeras cosas que debemos saber antes de comprar un Pomerania es que su precioso pelo no se mantiene solo.

El Pomerania posee un doble manto formado por una capa interna densa y suave y una capa externa de pelos de cobertura. Para conservarlo en buenas condiciones necesita un cepillado frecuente y minucioso, llegando correctamente hasta las diferentes capas del pelo sin agredir la piel.

No deberíamos esperar a que aparezcan nudos para empezar a cepillarlo. Convertir el cepillado en una rutina desde cachorro facilita enormemente los cuidados posteriores y permite, además, observar regularmente la piel, detectar enrojecimientos, descamaciones, pérdida anormal de pelo o cualquier otro cambio.

En épocas de muda puede ser necesario aumentar la frecuencia del cepillado. De hecho, las recomendaciones de cuidado de la raza insisten en el mantenimiento frecuente de su abundante doble manto.

Baño, hidratación y mantenimiento del manto

También debemos tener claro que cuidar correctamente a un Pomerania significa utilizar productos apropiados para perros y para las necesidades concretas de su piel y su manto.

La frecuencia del baño no tiene por qué ser exactamente igual para todos los Pomerania. Dependerá de su edad, estilo de vida, estado de la piel, tipo de manto y necesidades individuales. Cuando se realizan baños frecuentes dentro de una rutina de mantenimiento, es especialmente importante utilizar un champú adecuado, aclarar perfectamente el producto, aportar acondicionamiento o una mascarilla apropiada cuando sea necesario y realizar un secado completo.

Un buen cuidado cosmético no consiste únicamente en conseguir que el perro huela bien o tenga más volumen durante unos días. Debemos pensar en la piel que existe debajo de todo ese pelo.

El cepillado, el baño correcto, la hidratación cosmética cuando sea necesaria, el secado y una alimentación equilibrada forman parte de un cuidado global. Ningún champú, mascarilla, aceite o suplemento utilizado aisladamente puede sustituir todo lo demás.

El famoso corte Boo o corte “osito”: cuidado antes de hacerlo

Esta es probablemente una de las cuestiones que más deberían conocer quienes están pensando en comprar un Pomerania.

En fotografías y redes sociales es habitual ver Pomerania con el denominado corte Boo, un corte muy corto que da al perro una apariencia redondeada similar a la de un osito. Puede resultar muy llamativo, pero el Pomerania es una raza de doble manto y no necesita ser rapado por estética.

Existe además una creencia bastante extendida de que cortar el pelo muy corto en verano ayudará al perro a estar más fresco. No funciona así. El doble manto participa en el aislamiento y también protege la piel. Raparlo elimina esa protección, aumenta la exposición de la piel al sol y puede alterar posteriormente la forma en la que vuelve a crecer el pelo.

En razas de manto especialmente denso como el Pomerania se ha descrito incluso una complicación denominada alopecia post-clipping, en la que el crecimiento del pelo después del corte puede retrasarse durante un periodo muy prolongado.

Esto no significa que nunca pueda recortarse ninguna zona. El mantenimiento higiénico realizado correctamente por un profesional es diferente a rapar el cuerpo o realizar un corte extremo simplemente para conseguir una determinada apariencia.

Alopecia X o BSD en el Pomerania

Antes de comprar un Pomerania también conviene conocer la alopecia X, denominada en ocasiones BSD o Black Skin Disease. No todos los Pomerania van a desarrollarla, ni mucho menos, pero es una afección especialmente asociada a esta raza y merece ser conocida antes de elegir un cachorro.

La alopecia X suele producir una alteración del ciclo del pelo y puede provocar una pérdida progresiva del manto, frecuentemente acompañada de cambios en la pigmentación de la piel.

¿Por qué aparece? Precisamente la “X” refleja que todavía no existe una causa única y demostrada que explique todos los casos. Se han estudiado diferentes factores y mecanismos hormonales y genéticos, pero actualmente su origen exacto continúa sin estar completamente aclarado.

Y aquí es importante no caer en soluciones milagrosas.

Mantener una piel y un manto cuidados es recomendable para cualquier Pomerania, pero una mascarilla, un champú, un aceite o un suplemento alimenticio no pueden garantizar que un perro nunca vaya a desarrollar alopecia X.

Del mismo modo, si aparece una pérdida anormal de pelo, no deberíamos decidir automáticamente que se trata de alopecia X. Existen otros problemas dermatológicos, endocrinos o metabólicos que pueden producir alteraciones similares y el diagnóstico corresponde al veterinario.

La alimentación del Pomerania también importa

Otro error frecuente consiste en pensar que para conseguir un pelo espectacular basta con añadir aceite de salmón a la comida.

No es así.

Una correcta alimentación del Pomerania debe ser completa, equilibrada y apropiada para su etapa de vida. Las proteínas, grasas, ácidos grasos, vitaminas y minerales deben guardar un equilibrio. Añadir un suplemento concreto a una dieta inadecuada no convierte automáticamente esa alimentación en buena.

Un cachorro de Pomerania, además, no tiene exactamente las mismas necesidades que un adulto o un perro sénior.

En cachorros muy pequeños hay que prestar especial atención a que coman correctamente. Los cachorros de razas toy pueden ser más susceptibles a sufrir hipoglucemia, es decir, una bajada anormal de glucosa en sangre, especialmente cuando son muy jóvenes, muy pequeños o pasan demasiado tiempo sin ingerir alimento. Entre sus posibles signos se encuentran debilidad, temblores, desorientación, falta de coordinación o, en situaciones graves, convulsiones. Es una situación que requiere atención veterinaria.

Por tanto, cuando llevamos un cachorro de Pomerania a casa, debemos seguir las indicaciones de alimentación proporcionadas por el criador responsable y por nuestro veterinario y evitar realizar cambios bruscos en su dieta.

Es pequeño, pero sigue siendo un perro

Este punto parece evidente, pero se olvida muchísimo.

Un Pomerania pesa poco, cabe en brazos y cuando es cachorro puede parecer un juguete. Pero necesita exactamente lo que necesita cualquier perro: educación, normas, socialización, paseos, estimulación mental, descanso y una relación equilibrada con su familia.

El hecho de ser pequeño no significa que debamos permitir comportamientos que no permitiríamos a un perro de mayor tamaño.

Los Pomerania son perros inteligentes, activos, curiosos y muy atentos a lo que ocurre a su alrededor. Esa personalidad despierta puede hacer que algunos sean bastante vocales y reaccionen ladrando ante ruidos, visitas, otros perros o movimientos que llaman su atención.

Por eso es importante comenzar desde cachorro con una educación coherente y positiva, acostumbrándolo progresivamente a personas, sonidos, lugares y situaciones diferentes. La socialización temprana y un entrenamiento constante son especialmente importantes.

No debemos reír o premiar involuntariamente determinadas conductas simplemente porque un cachorro de 800 gramos resulte gracioso haciéndolas. Lo que consentimos durante sus primeros meses puede convertirse después en un hábito mucho más difícil de modificar.

La salud: qué debemos conocer antes de comprar un cachorro de Pomerania

Comprar un Pomerania responsablemente también significa informarnos sobre determinados problemas de salud que pueden aparecer en la raza.

Además de la alopecia X, en Pomerania se presta atención, entre otras cuestiones, a la luxación de rótula, problemas cardíacos, alteraciones oculares, problemas tiroideos, colapso traqueal, salud dental y determinados trastornos neurológicos. Esto no significa que nuestro perro vaya a sufrirlos, sino que conocerlos permite prevenir, vigilar y detectar cambios antes.

Por ejemplo, debido a su pequeño tamaño, la salud dental merece una atención especial. El cepillado dental debería introducirse desde pequeño y las revisiones veterinarias no deberían limitarse a las vacunas.

También conviene hablar con el veterinario sobre el uso de arnés o collar, especialmente si aparece tos o existe algún problema de tráquea.

No elijas únicamente al cachorro más pequeño

Cuando alguien busca comprar Pomerania es frecuente encontrar expresiones como “micro Pomerania”, “Pomerania mini”, “toy” o cachorros anunciados destacando únicamente un tamaño extremadamente pequeño.

El tamaño nunca debería ser el único criterio de elección.

Antes que buscar el cachorro más diminuto posible debemos preocuparnos por su salud, su desarrollo, su carácter, sus progenitores y las condiciones en las que ha sido criado.

Un buen cachorro no debería elegirse únicamente por una fotografía bonita.

Antes de comprar un Pomerania, infórmate sobre quién lo ha criado

La elección de un criador responsable es una de las decisiones más importantes.

Pregunta por los padres, por las pruebas de salud realizadas, por la socialización de los cachorros y por las condiciones en las que viven. Un criador responsable debería poder explicar tanto las virtudes como las necesidades de la raza y no limitarse a entregar un cachorro después de cobrarlo.

Organizaciones especializadas en la raza recomiendan comprobar pruebas de salud de los progenitores, especialmente evaluaciones de rótula, corazón y ojos.

Desconfía de quien únicamente intenta vender rápidamente, evita responder preguntas sobre salud o presenta como garantía absoluta afirmaciones como “este cachorro nunca tendrá alopecia”.

La genética y la salud no permiten hacer semejantes promesas.

Entonces, ¿merece la pena comprar un Pomerania?

Para la persona adecuada, muchísimo.

Pero la decisión debería tomarse sabiendo exactamente qué perro estamos llevando a casa.

El Pomerania no es únicamente ese cachorro espectacular que aparece en una fotografía. Es un perro que necesitará cuidados, educación, buena alimentación, mantenimiento de su piel y su doble manto, revisiones veterinarias y tiempo durante muchos años.

Si antes de comprar un Pomerania conoces todas estas necesidades y estás dispuesto a asumirlas, descubrirás una raza extraordinariamente inteligente, divertida, expresiva y muy vinculada a su familia.

Porque elegir bien no consiste únicamente en preguntarse dónde comprar un Pomerania, sino también en hacerse una pregunta mucho más importante:

¿Estoy preparado para cuidar correctamente de un Pomerania durante toda su vida?

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